Retomo hoy de nuevo el rumbo de este blog. Desde mi última entrada, allá por el mes de febrero, han pasado más de seis meses. Tras estos meses siguen en pie muchas de las sensaciones con las que me despedía, en especial el desánimo sobre la realidad y los derroteros por los que discurren tanto el trabajo social como los servicios sociales.
Pero he podido descansar un poco
del quehacer bloguero y siento que es hora de comenzar otra nueva etapa. Le he dado
varias vueltas al proyecto y he decidido que voy a continuar con el mismo
formato. Principalmente porque le he cogido cariño y también porque los
objetivos de este blog son bastante humildes.
Como escribí en su día para la
presentación de este blog, allá por sus inicios hace casi cinco años, escribo principalmente
para mí mismo, respondiendo a mi necesidad de expresar y compartir lo que
pienso y siento en mi quehacer profesional. Escribir es una de las cosas que me
ayuda con el desánimo que os comentaba al principio y con la dureza que muchas
veces tiene nuestro trabajo.
No estoy interesado en llegar a
un gran número de personas (sería iluso pensarlo por mi parte, y dada además la temática que tratamos),
ni posicionarme como referencia de nada. Me siento mucho más que satisfecho con
la cantidad de amig@s y compañer@s, (muchos de la profesión y algunos de fuera
de ella), a los que les interesa lo que escribo, lo comparten, difunden y me
ayudan con sus comentarios a seguir reflexionando y escribiendo. Gracias a
todos y cuento con vosotros en esta nueva etapa.
Como no podía ser de otra manera,
aunque no he publicado he seguido escribiendo durante estos meses, así que os
amenazo con que tengo varias entradas preparadas a las que iré dando salida durante
las próximas semanas. Veremos la periodicidad en función de los feed-backs que
vayan teniendo. Tras ellas la intención es mantener al menos una entrada
mensual. Veremos.
La temática seguirá siendo la
misma: resumidamente, todo lo relacionado con la política social, desde
diferentes ópticas y niveles.
¡Ah! Casi se me olvida… Wang ha
vuelto de nuevo a vivir conmigo. Ha regresado de China tan lúcido, inocente y
cascarrabias como siempre. Ya os contaré sus andanzas de vez en cuando.
Un abrazo a tod@s.
P.D. Mientras estaba escribiendo esta entrada y resolviendo mis dudas sobre retomar o no el blog, me llegó la propuesta que nos hacía el compañero Rafa sobre una publicación conjunta de la Blogotsfera. Su propuesta me ha llevado a revisar mis entradas y los comentarios y aportaciones que muchas personas habéis ido haciendo a las mismas, tanto en el blog como en las redes sociales. Todo ello me ha animado a continuar con el blog, así que os comunico que, aunque la responsabilidad es mía, vosotros tenéis en gran parte la culpa de que vuelva.
Aprovecho para poneros los enlaces a las entradas que he seleccionado para esa publicación, que básicamente son las que más impacto tuvieron en su día. Son las siguientes:
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P.D. Mientras estaba escribiendo esta entrada y resolviendo mis dudas sobre retomar o no el blog, me llegó la propuesta que nos hacía el compañero Rafa sobre una publicación conjunta de la Blogotsfera. Su propuesta me ha llevado a revisar mis entradas y los comentarios y aportaciones que muchas personas habéis ido haciendo a las mismas, tanto en el blog como en las redes sociales. Todo ello me ha animado a continuar con el blog, así que os comunico que, aunque la responsabilidad es mía, vosotros tenéis en gran parte la culpa de que vuelva.
Aprovecho para poneros los enlaces a las entradas que he seleccionado para esa publicación, que básicamente son las que más impacto tuvieron en su día. Son las siguientes:
- La danza de la demanda
- Dos historias y un relato
- Mentiras privadas
- ¡Una de anchoas!
- Empobrecidos
- La lógica de la pobreza
- Aclarando conceptos bélicos...
- Evolución






