viernes, 18 de octubre de 2013

¡Malditos!...

 Hoy siento que la batalla se ha perdido.  El Sistema de Servicios Sociales, ese que nos atrevimos a soñar y que por un fugaz instante casi pudimos sentir, se ha evaporado. Como se evaporan los sueños cuando te das de bruces con la cruda realidad.


Soñabamos con un sistema que acogiera, que redujese las desigualdades, que garantizara derechos... capaz de aliviar el sufrimiento de la gente, de contribuir eficazmente a generar condiciones de vida digna. Una sociedad para vivir y para convivir.

Unos servicios sociales para todos y todas. Independientemente de sus circunstancias. Donde las personas fuesen más importantes que las necesarias normas y reglamentos. Un sistema para todos.

Pero ellos, los poderosos, lo han destrozado. Les maldigo. Maldigo sus recortes, su ostentación, sus obscenos argumentos, sus mentiras, sus manipulaciones y su poderosa propaganda. Han conseguido imponer la ley del más fuerte, el "sálvese quien pueda", el "no te lo mereces".

Los derechos sociales han sido sustituidos por la limosna, televisada y expuesta. Las prestaciones sociales son dádivas graciables y los procesos... los poderosos no creen en los procesos. Ellos ayudan para sentirse bien y por que queda feo que los pobres mueran a sus puertas. Pero no creen en ellos. No les importan. No les importamos. "Tanto tienes, tanto vales". No valemos.

Son tiempos duros. En los que la esperanza apenas se sostiene. Nos queda poca capacidad de lucha, de aguante. Nos han derrotado.

Quisiera no sentirme así. Tal vez haya sido la semana, dura y llena de malas noticias que acabamos de atravesar. Tal vez la semana que viene recupere la esperanza que hoy no tengo. Tal vez vuelvan los sueños. Esos que teníamos y que nos están arrebatando. 

¡Malditos!...

miércoles, 16 de octubre de 2013

Enemigos íntimos

Hoy os propongo un acertijo matemático: dividir 650 entre 10. ¿Fácil, no? Ahora un poco más complicado, no mucho: dividir 300 entre 15.


http://www.flickr.com/photos/grandmaitre/5846058698/
Si a vosotros, como a mí, os salen las cifras de 65 y 20 respectivamente os diré qué son estas cifras que, como todas, si no se contextualizan no se acierta a comprender su significado.

Y es que son dos números con los que me topé la semana pasada cuando revisaba algunas cosas para escribír la entrada sobre los "Malos hijos" .

65 son las mujeres asesinadas cada año como consecuencia de la violencia de género. 650 en los últimos 10 años. 650. ¡650!  Una cifra escandalosa de la que sólo alcanzamos a ver su magnitud cuando trascendemos del goteo incesante de casos a mirarlos en su conjunto. Cualquier accidente, el del tren de Santiago por ejemplo, que alcance unas decenas de muertos nos deja conmocionados y entristecidos durante mucho tiempo. En este caso son centenares las mujeres muertas pero, ocurre igual con los accidentes de tráfico, como se van produciendo poco a poco no terminamos de comprender los números de semejante drama.

Pero si esta cifra es espeluznante os voy a decir el significado de la siguiente: 20 son los niños que mueren asesinados a manos de sus progenitores cada año. Sí, lo habéis leído bien. 300 niños en los últimos 15 años.
http://www.flickr.com/photos/juanydiego/4352129671/
¡300!  Alarmante. ¿Cómo puede estar sucediendo en una sociedad que llamamos "civilizada"?

Esta segunda cifra me ha dejado más removido si cabe que la primera. Porque las cifras sobre la violencia sobre la mujer, que aunque como digo me han sorprendido al ver los datos agregados, era algo que ya intuía. Son multitud las páginas de instituciones y organismos, asociaciones, que se hacen eco de estas estadísticas y de los casos concretos que hay detrás de ellas. Es una violencia, que gracias al trabajo de estas entidades y personas, ha conseguido visibilizarse.

Algo que me parece que no pasa todavía suficientemente con la violencia sobre la infancia. Los datos son mucho más difíciles de conseguir y las entidades que se ocupan de ellos son sin duda menos que en la violencia anterior.

300 niños asesinados por sus progenitores. Probablemente la punta del iceberg de esta otra epidemia social que es la violencia sobre la infancia, el abuso y el maltrato infantil y sobre la que me parece necesario un esfuerzo social de concienzación, de visibilización, para intentar erradicarla.

Os dejo el enlace de la Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil, una página imprescindible y llena de recursos en este tema. http://www.fapmi.es/









jueves, 10 de octubre de 2013

Malos hijos

El domingo pasado me levanté con una noticia que hizo que no me sentara bien el desayuno. En Zaragoza, un adolescente de 16 años había matado esa madrugada a su madre de varias cuchilladas. Esta fue la noticia.



Como todas las noticias relativas a la violencia intrafamiliar, ésta me ha dejado impresionado y bastante apenado. Al parecer este pobre chaval, (y digo pobre porque a pesar de que parece haber sido el agresor de esta historia no puedo evitar pensar en él como una víctima más de la misma) discutió con su madre por el proceso de separación en el que estaban sus padres y tras golpearla y dejarla inconsciente, le asestó varias puñaladas en el corazón. Tras la dramática agresión llamó al padre, quien después de acudir al domicilio y ver lo sucedido avisó a la policía.

Poco a poco se han ido filtrando datos de la noticia: el chico era adoptado, los padres habían acordado una custodia compartida, se turnaban cada quince días a vivir con el chaval.... Al mismo tiempo van saliendo noticias y detalles del suceso: que si el tiempo que tardó el padre en avisar a la policía, que si los washaps que el muchacho envió antes y después avisando del asesinato... Por momentos he tenido miedo de que el caso se convirtiera en un nuevo espectáculo de morbo periodístico y televisivo. Espero que no sea así.

Por mi parte no analizaré esta historia. Carezco de la información necesaria para ello y, aunque puedo intuir una separación conflictiva y un hijo atrapado en un conflicto de lealtades, la espeluznante agresión y el brutal desenlace me proporcionan la certeza de que la misma es muy compleja y probablemente responda a un montón de variables multicausales difíciles de determinar. Jueces y profesionales sociales y sanitarios tendrán que averiguar qué ha pasado y espero que puedan ayudar a este chico. En cualquier caso estoy seguro que no van a encontrar explicaciones simples.

De todos modos este lamentable suceso me ha removido a nivel profesional, porque en nuestro trabajo cotidiano estamos presenciando separaciones de pareja cada vez más difíciles e hijos/as atrapados en la conflictividad de dichos procesos. Vemos con mucha frecuencia progenitores que, cegados por el dolor y el malestar de la ruptura, no consiguen proteger a sus hijos ni ayudarles en el difícil camino de entender y asumir la separación de sus padres. Al contrario, en muchas ocasiones sin pretenderlo los instrumentalizan y  triangulan, unas veces de modo sútil, otras de maneras más burdas y las más de las veces, como digo, de modo inconsciente.

Creo que hay ocasiones en que ejercer la parentalidad de forma protectora es muy difícil. Estoy acostumbrado a ver muchas de estas situaciones. Padres y madres traicionados por su vivencia como hijos, por relaciones de pareja donde habían depositado expectativas inadecuadas, encuentran graves dificultades para actuar correctamente como padres en los procesos de separación.

Estos padres se presentan ante el mundo (y por tanto ante sus hijos, aunque no lo pretendan) como las víctimas en el proceso de separación. Es el otro el culpable de la ruptura y además, quien ha obtenido tras la misma una posición ventajosa (económicamente, en la custodia de los hijos...). Lejos de poder asumir una responsabilidad compartida y neutral se sienten agraviados. Y para los hijos, con sus ojos y pensamiento de niños, es dífícil sustraerse a la tentación de ver la situación en términos de parte agresora-culpable y parte víctima inocente.

Esta dinámica relacional entre los tres actores de la situación: padre-madre-hijos es frecuentemente amplificada por las familias extensas. El niño queda así dolorido por la pérdida del vínculo entre sus padres y confuso ante los contradictorios mensajes de los mismos.

Pero en los procesos a los que me refiero la cuestión no comienza con la ruptura. Suele comenzar bastante tiempo atrás. Todos los padres que conozco dicen haber protegido a los niños de las discusiones de pareja y todos se sorprenden cuando comprueban hasta qué punto no lo consiguieron. Y aparecen historias donde el conflicto de pareja envolvió a los niños durante mucho tiempo y como en todo conflicto, se vieron obligados a tomar partido.

Tampoco el conflicto acaba con la separación. Durante mucho tiempo después proseguirán los litigios, las peleas y, en resumen, el hondo dolor de todos estos niños.

Ya os digo que no sé si alguna de estas dinámicas que os relato ha tenido lugar en este caso. Lo que sí me preocupa cada vez más es la situación de toda esta infancia maltratada, depositaria de un maltrato oculto, negado y difícil de identificar.

Y sobre todo qué podemos hacer, como profesionales, para ayudarlos.

sábado, 5 de octubre de 2013

Ale...¡hop!

Hacia atrás... ¡ni para tomar impulso!. Eso han debido pensar nuestros gobernantes en Aragón y de un plumazo van y se inventan... !TACHAN! "El Plan Impulso", una nueva actuación más en el circo en el que han convertido la protección social y, como consecuencia, la acción social y los servicios sociales. ¡Que siga la función!

 

Postaletrice, en Flickr

¿A que mola el nombre? Plan Impulso. Sonoro y sugerente. Con gran alharaca se presentó el mes pasado este Plan, que pretende "un gran impulso para el crecimiento económico y la protección social en Aragón". Toma ya.

El Plan consiste en un conjunto de convocatorias de distintas subvenciones para la contratación de jóvenes, desempleados mayores, creación de Talleres de Empleo, financiación de pequeñas y medianas empresas, adquisición de inmuebles para viviendas sociales... Os dejo aquí un resumen de todas sus medidas.

A mi juicio, toda una operación de "parcheo" de los efectos que la crisis económica está causando. Pero ultimamente me siento generoso y concederé al Plan (aunque yo por Plan entiendo otra cosa, sin duda más consensuada y participativa...) cierta buena intención. No me gusta el modelo ni el desorganizado y chapucero modo en que se han convocado las medidas, pero sin duda es mejor que nada. Tampoco entraré con qué recortes o endeudamiento se han habilitado los fondos para este plan. En el erial en que estamos inmersos cualquier gota de agua es una buena noticia.

Dudo que el Plan consiga los efectos que persigue. No creo que consiga ninguna transformación estructural de la economía, ni que sus efectos persistan más allá de lo que duren las subvenciones. Pero como digo, creo que es mejor que nada.

Ahora bien, por lo que no paso es porque se venda este plan como la octava maravilla del mundo en materia de protección social. Que no cuela, vaya.

Y no cuela porque el Plan no contiene ni una sóla medida de apoyo al Sistema Público de Servicios Sociales, ni a sus estructuras y servicios. Sí se incrementan algunas partidas dedicadas al Salario Social, (pendiente de una reforma que, por lo que sabemos hasta ahora, sólo va a endurecer las condiciones de acceso) o prestaciones para el ingreso en centros o dependencia. Pero este incremento presupuestario no va a solucionar los problemas estructurales de estas prestaciones, gestionadas hasta ahora con unos intolerables y crueles retrasos y recortes nada inocentes.


Uno piensa cómo es posible "impulsar" la protección social sin reforzar y potenciar la red del Sistema Público de Servicios Sociales.

No quiero hacer esta entrada mucho más larga, pero el Plan plantea diversas subvenciones a entidades privadas (sin ánimo de lucro, dicen) para atender las necesidades básicas y de inclusión social y familiar de personas vulnerables. Para mí, es una contundente declaración de intenciones y una nueva descalificación al Sistema Público de Servicios Sociales.

Es como si diseñaran un plan para la promoción de la salud y se dedicaran a subvencionar, pongo por caso, a las asociaciones de enfermos y familiares para que desarrollasen los servicios que los Centros de Salud y los Hospitales están dejando de prestar gracias a los recortes que están sufriendo. 

Están convirtiendo como digo la protección social en un circo. Y el colmo del cinismo es otra medida que contiene el Plan. Se trata de una serie de fondos que reparten en todos los colegios de la Comunidad Autónoma para la promoción educativa y la protección social de los alumnos. Actividades de refuerzo escolar, actividades extraescolares, pago de comedor o guardería, o adquisición de material escolar a los alumnos que lo necesiten. Loable intención, si no fuera que muchos centros se sienten incapaces de valorar qué niños o qué familias deben ser las beneficiarias de estas ayudas y si no coincidieran con los recortes en las becas de comedor y de material escolar que estan familias han sufrido previamente. Resumiendo: que un niño tenga beca de comedor o libros no va a depender de un criterio objetivo enmarcado en una política de becas, ni tan siquiera va a ser objeto de una valoración de sus circunstancias familiares o sociales. Queda en manos de la discrecionalidad del centro educativo.

Sé de varios centros que se han planteado incluso renunciar a esos fondos, al considerar que es una función impropia de ellos. Y otros están dirigiéndose a los Servicios Sociales para que les ayudemos con la valoración y detección de las familias que necesiten ayuda. Afortunadamente, en los Centros Educativos hay magníficos profesionales, con mucho más sentido común que el de nuestros gobernantes. Y nosotros una vez más, obligados, cual titiriteros, a hacer juegos malabares para aportar algo de cordura, equidad y eficacia en la aplicación de estos fondos.

Si de verdad quieren hacer algo por la protección social, les recomiendo que en vez de gobernar a golpe de decretos y órdenes de subvenciones se dediquen a planificar (que no es lo mismo que publicar planes) bien, contando con los actores sociales y con los profesionales y técnicos de una red de servicios sociales a la que en vez de potenciarla la están dejando morir de inanición. Y sobre la que tenemos firmada la sentencia de muerte que supone la reforma de la administración local.

Acepto que alguno de mis amables lectores piense que soy demasiado crítico y que al fin y al cabo es una buena noticia que se habiliten fondos para la protección social. Lo acepto. Pero es que yo me he cansado de este circo en el que se ha convertido la acción social. Y estoy harto de hacer de titiritero en funciones como ésta del Plan Impulso,donde payasos cutres y nada graciosos dirigen la sesión, los trapecistas trabajan sin red, los animales están sucios y muertos de hambre y el empresario es incapaz de ver cómo la carpa se cae hecha jirones mientras piensa que la solución es repartir apresuradamente unos cuantos euros a los tristes y cabizbajos espectadores que se ven obligados a sentarse en las gradas.

Y hoy no se me ocurre mejor canción para despedirme que ésta de Serrat. "El Titiritero".  Ale... ¡hop!




miércoles, 2 de octubre de 2013

Wang reforma la administración local

Nos tiene muy ocupados, y preocupados, la Reforma de la Administración Local que se les ha ocurrido (sí, de ocurrencia) a nuestro PPgobierno. Es hora de que hagamos alguna propuesta alternativa, le dije el otro día a Wang. Y enseguida se le ocurrieron unas cuantas ideas.


El Roto
En el fondo, nuestros "ocurrentes" gobernantes tienen razón. Hay que reformar la Administración Local. Y Wang, diligente como siempre, me ha sugerido lo que a su juicio es necesario reformar. De arriba a abajo. Comencemos.

- Hay que disminuir drásticamente el número de concejales. Principalmente el de los muchos que ocupan (de okupar) los Ayuntamientos, sin que jamás hagan nada más allá que acudir a los plenos y levantar la mano (o no) cuando se lo dicen los responsables de su partido. Algunos tienen delegaciones y puestos de responsabilidad por las que perciben más o menos compensaciones económicas, y jamás se les ve. Son los CONCEJALES FANTASMA. Están desaparecidos la mayoría del tiempo y sólo aparecen en los plenos. Sobran todos.

- CONCEJALES "PRIVATIZADOS". También sobran. Os explico qué son. Son aquellos concejales cuyo único interés es el privado. Esto es, el suyo propio. Su afán: mantenerse en el cargo. Sólo les interesa aquello que les da votos. Si coincide con el bien común o no, es una anécdota sin importancia. Perciben unos ingresos por su ejercicio de los que no quieren prescindir y para eso es imprescindible resistir. A costa de lo que sea.

Enrique Bonet
- ALCALDES "SANTISIMA TRINIDAD". Padre, hijo y Espíritu Santo encarnados en la misma persona. Le han votado y sienten cómo les han elevado a los altares. Sobran también, porque se creen infalibles, como el Papa. Y porque están tan satisfechos de sí mismos que, desde su altura, son incapaces de gestionar lo "terrenal". Múltiples dispendios y derroches tienen su origen en este tipo de alcaldes, amén de un innumerable cúmulo de errores y deterioros varios en los servicios que gestionan y que, para más inri, son incapaces de identificar.

- CACIQUES. Cualquiera que se haya dado una vuelta por el mundo rural sabrá qué tipo de políticos son éstos. Vienen a ser una mezcla de los dos anteriores, adornados con una pátina de soberbia y autoritarismo. Cada vez más hábiles, se han extendido como una plaga por todo el territorio. Especie a erradicar.

- ASESORES, "LIBREDESIGNADOS" Y CARGOS DE CONFIANZA. Eufemismos con los que se denominan unos puestos creados a modo de prebendas para políticos en excedencia, amigos del poder o del contrapoder de turno y familiares varios. En la mayoría de los casos, incapaces con distinto grado de ineptitud. Wang propone un recorte aproximado del 100 %, algo suave, vamos.

No puedo más que estar de acuerdo con Wang porque además estas medidas tendrían una repercusión económica directa pero sobre todo indirecta, dado que la administración local pasaría a gestionarse, esta vez sí, de una manera eficaz y eficiente si desaparecieran todos los nombrados anteriormente.

   Seguro que mis amables lectores tienen propuestas parecidas a las de Wang. Se admiten sugerencias.


De Juan Carlos Contreras