lunes, 7 de julio de 2014

La rebelión de las amas de casa

¡Al fin! Hemos encontrado a las verdaderas culpables de la crisis, del crecimiento de la deuda pública y del déficit estructural a consecuencia del cual estamos sufriendo los amargos recortes en nuestro Estado de Bienestar. Nos lo ha descubierto ese gran benefactor de la humanidad y profundo pensador que se llama Juan Rosell, el presidente de los empresarios del Reino de España.


No os dejéis engañar por su cara angelical...
Naturalmente, ¿cómo no habíamos caido antes?. Son las amas de casa (bueno, igual también hay algún "amo de casa", según el análisis de nuestro amigo, pero como creo que serán los menos utilizaré sólo el femenino). Efectivamente, las amas de casa, organizadas en un contubernio contra el orden establecido, se han apuntado en masa al desempleo para cobrar un subsidio y así, hacer quebrar al sistema.

A mí me dan escalofríos saber que el ser humano (si es que estas amas de casa merecen que las llamemos así) pueda albergar tanta maldad. 

Es de agradecer que el presidente nos haya descubierto esta maquiavélica actitud de las amas de casa. Yo, en mi ignorancia, me había dejado embaucar y me había creído que el único fin de que las amas de casa quisieran trabajar (o en su defecto percibir un subsidio), era aportar algo de dinero para vivir o para subsistir a sus familias. ¡No sé cómo he sido tan tonto!

Menos mal que tenemos a pensadores como Rosell, (del que podéis consultar otras de sus preclaras propuestas en esta otra entrada) que descubren las aviesas intenciones de esas hordas de amas de casa. O a la fundación FAES, siempre dispuesta a elaborar propuestas para eliminar los derechos a toda esta gente que no los merece: la prestación por desempleo no puede seguir siendo un derecho de los trabajadores.

Porque las familias de estas amas de casa seguramente están llenas de vagos y degenerados que, si tienen dificultades, es como consecuencia de sus nefastas actitudes. La vida está llena de oportunidades, buenos empleos y condiciones que estas personas no aprovechan por su dejadez y su falta de esfuerzo. 

Y si no, pongamos como ejemplo a los empresarios. Ellos crean y mantienen sus empresas con su esfuerzo, abnegación y sacrificio. Gracias a ellos y a los puestos de trabajo que tienen la generosidad de crear nuestro país avanza. Y su esfuerzo no es en vano:  frecuentemente el éxito de sus empresas es también su éxito personal, y así ocupan los lugares más destacados de nuestra sociedad.

Toda la vida ha sido así. El que se esfuerza, prospera y el que no trabaja de manera abnegada sólo merece una vida llena de penurias y calamidades.

Hace falta ser muy malvadas y desagradecidas para querer subvertir este orden natural de las cosas.

Wang está asustado. Desde que supo el plan de las amas de casa, lleva unos días durmiendo con la luz encendida, no vaya a ser que una de ellas le sorprenda por la noche y, con alevosía y premeditación, le robe los pocos ahorros que aún conserva. O tal vez le haga algo peor y le robe los certificados de su plan chino de pensiones...

¡No quiero ni pensarlo!

6 comentarios:

  1. No le digas a Wang nada sobre la Renta Básica, que va a querer irse a China!
    Perfecta entrada, hay que ir desmontando argumentario unineuronal. Saludos desde mi Levante feliz!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Reme, como bien dices, intentando desmontar algunos (nada inocentes) argumentarios. En cuanto a Wang, está curado ya de espanto. Saludos desde el Moncayo para el Levante.

      Eliminar
  2. Fantástica explicación!
    Así es, han "salido de casa" un montón de "amas". Mare meua!!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué razón tienes, parece que están tomando la calle... Saludos.

      Eliminar
  3. Está claro que el que más pone más pierde. Las amas de casa, que podían haber sido egoístas pero no lo fueron, y así han atendido a marido, hijos, mayores, DEPENDIENTES... no tienen pensión propia y luego son las que peor viven. Yo cada vez entiendo menos lo que se valora en esta sociedad, que me parece que es nada.
    Abrazos :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí Carolina. Otro día hablaremos de quién está soportando la atención a la dependencia en nuestro país y las tropelías que este gobierno ha cometido con las cotizaciones a la Seguridad Social de los cuidadores... Un abrazo.

      Eliminar

Gracias por comentar.